Los padres de este paciente de 8 años estaban muy preocupados con la apariencia y la salud de los dientes permanentes que le estaban erupcionando al menor. Es por esta razón que decidieron llevarlo con el ortodoncista. Los dientes frontales inferiores estaban apiñados y hacían contacto con el paladar, y los dientes frontales superiores estaban muy desplazados de su posición normal. Después de 20 meses de tratamiento de fase I con un expansor y frenos parciales, la apariencia y función dental del paciente mejoraron considerablemente.